Ellos-ellos cruzaron los Alpes y ellos-ellos cuentan la historia...
¿Podéis presentaros?
Somos Irene y Víctor, una pareja de españoles apasionados por la montaña y enamorados de los Alpes.
¿Qué os motivó a embarcaros en un viaje itinerante en bicicleta por los Alpes?
Después de recorrer varias rutas hasta Santiago de Compostela, teníamos ganas de un nuevo reto. La perspectiva de seguir una ruta con tantos cambios de altitud nos motivaba especialmente: era una oportunidad para poner a prueba nuestros límites, descubrir los Alpes de una manera diferente y vivir una aventura a la vez deportiva y personal.
¿Qué ruta y por qué?
Elegimos la Route des Grandes Alpes porque nos motivaba enormemente la idea de subir estos grandes puertos... ¡con el deseo de no volver a bajar por el mismo camino para volver al coche! Subir por un lado, bajar por el otro y volver a empezar, desde el lago Lemán hasta el Mediterráneo: eso es lo que nos atraía.
Hicimos la ruta en 12 días, desde Ginebra-Thonon hasta Menton-Niza. Nuestro objetivo no era batir ningún récord, sino aprovechar al máximo cada etapa y la belleza de las carreteras. Uno de nuestros mejores recuerdos fue la ascensión al Cormet de Roselend por el Col du Pré. Una experiencia que recomendamos al 100%.
¿Cómo se organizó?
Todo el equipaje lo llevamos nosotros. Irene tenía una bici de carretera equipada para bikepacking, con una bolsa grande en la tija y otra en el manillar. Víctor llevaba una bici de gravel con las clásicas alforjas en la parte trasera y también equipaje en la tija.
¿Su mejor recuerdo? ¿Peor recuerdo?
Es difícil elegir el mejor recuerdo, hay muchos. Pero si tuviéramos que elegir sólo uno, sería la subida de Beaufort a Cormet de Roselend por el Col du Pré.
El peor recuerdo es la subida al Col Saint-Martin, hacía mucho calor y me pareció muy larga.
El mejor recuerdo es la subida al Col Saint-Martin.
¿Su trifecta de pases?
1. Col de l'Iseran desde Bourg St.Maurice y descenso hasta Bonneval. Es interminable, no tiene fin. Desde Val d'Isère hasta la cima es impresionante. Y el descenso es magnífico. Col du Galibier. No hay mucho que decir del Galibier que no se haya dicho ya. Esta ha sido mi séptima vez, la quinta desde St.Michel de Maurienne... y volveremos.
3. Col de la Colombière. Col de la Colombière. El primer gran puerto, 7 últimos kilómetros muy difíciles.
¿Una anécdota para compartir?
Para la anécdota, recuerdo que cuanto más difícil era el puerto, mejor lo hacía Irene. En los puertos "más fáciles" sobre el papel -Aravis, Saisies, Col Sain-Martin (¡incluso Castillon!)- iba fatal. Pero había que subir el Col du Pré, o los últimos kilómetros de la Colombière, o el interminable Iseran... ¡¡¡y entonces volaba!!!
Irene!